«Te subo los FPS un 30 %»
Es una frase que ves en muchos sitios que ofrecen servicios de optimización de PC. Un número concreto, una promesa clara: después de pasar por aquí, tu juego irá un 30 % más rápido. O un 50 %. O el doble.
Suena bien. Es fácil de entender, fácil de vender y fácil de evaluar. El problema es que es imposible de garantizar.
Por qué ninguna cifra sirve para todos los PCs
El rendimiento de tu PC depende de una combinación de factores que es única para cada equipo:
- Tu procesador, tu tarjeta gráfica, tu RAM, tu disco, tu placa base — cada componente con su modelo, su revisión y su configuración de fábrica.
- Tu versión de Windows, tus drivers, tus programas instalados, tus servicios activos, tus configuraciones de energía.
- El juego al que juegas, la resolución, la calidad gráfica, el mapa, el número de jugadores.
- Las temperaturas de tu equipo, la ventilación, si es un portátil o un sobremesa, si hace calor en la habitación.
Cambiar cualquiera de estas variables cambia el resultado. Un ajuste que da 20 FPS extra en un equipo puede dar 3 en otro, o incluso empeorar el rendimiento si el cuello de botella está en otro sitio.
El problema de los promedios
Cuando alguien dice «mis clientes ganan un 30 % de FPS de media», esa media no significa lo que parece. Puede incluir equipos que ganaron un 80 % porque tenían un problema grave, y equipos que ganaron un 5 % porque ya estaban bastante bien.
Tu equipo no es un promedio. Es una máquina concreta con una configuración concreta. La pregunta no es cuánto ganan otros — es qué está pasando en la tuya y qué se puede mejorar.
Y hay una trampa adicional: los FPS son la métrica más visible, pero no siempre la más relevante. Puedes ganar 0 FPS extra y notar una mejora enorme si lo que se corrigió fue la variación de frametime o el input lag.
Qué ofrecemos en lugar de una promesa
Lo que hacemos en cada sesión de LATENT es medir. Antes de tocar nada, diagnosticamos tu equipo con herramientas profesionales y te explicamos exactamente qué está pasando:
- Qué procesos están consumiendo recursos que tu juego necesita.
- Si tus drivers están introduciendo latencia innecesaria.
- Si tu plan de energía está frenando tu procesador.
- Si hay configuraciones de Windows que no tienen sentido para tu uso.
- Si tu hardware tiene margen real para mejorar o si ya está al límite.
Después del diagnóstico, te decimos qué se puede mejorar y qué no. Sin inventar cifras. Si tu equipo ya rinde bien, te lo decimos — y no te cobramos una optimización que no necesitas.
Medir antes, medir después
Lo que sí hacemos es medir antes y después de cada ajuste. No para darte un número de marketing, sino para que tú veas el cambio real en tu equipo concreto.
Un antes y después medido en tu PC, con tu juego, en tu configuración. No una captura de otro equipo ni un porcentaje genérico. Datos reales de tu sistema.
Si el cambio no se nota en las métricas, no afirmamos que se note. Si se nota pero no en FPS, te explicamos dónde — frametime, input lag, estabilidad.
La honestidad no es un argumento de venta — es una forma de trabajar
Hay una parte de esta industria que funciona con expectativas infladas: cifras imposibles, capturas seleccionadas, comparativas que no reflejan tu equipo. Funciona a corto plazo, pero genera desconfianza.
LATENT elige otro camino: decirte exactamente lo que vemos, lo que podemos hacer y lo que no. Antes de que pagues, antes de que toquemos nada.
Si prefieres un servicio que te prometa un número concreto de FPS, lo entendemos. Pero si prefieres saber qué le pasa a tu PC y que te lo expliquen con datos, eso es lo que hacemos.
LATENT · DIAGNÓSTICO
Sin promesas vacías. Un diagnóstico real de tu equipo, con datos, antes de cambiar nada.
Ver planes desde 9,95 €